sábado, 24 de mayo de 2014

Un respiro de tu boca

Cuando las palabras sobresalen sentimientos, cuando los sonidos se silencian con olvidos, cuando los susurros se condensan en el aire, cuando la boca encuentra su otra mitad, sucede lo que yo llamo... un respiro de tu boca...

"- Sólo serán unos días... espero volver pronto.  Mientras tanto te escribiré cada día.
Me dijo, pero notaba como sus ojos me suplicaban que no lo olvidase.

- Volverás a mi?
Me salió como un susurro, como si temiese no volver a verlo más, casi como suplicando que se quedara a mi lado.

- Claro que sí, sabes que necesito encontrar lo que busco, aunque cada vez pienso que todo lo que hay aquí me arrastra a quedarme, sobre todo tu.

Inspiré casi por necesidad, porque el tiempo se había detenido y no me había dado cuenta, sin querer entreabrí mis labios al ver los suyos, esperando una señal del destino que me dijera que era él mi elegido, esperando que sólo un momento se abalanzara sobre mi.

- Tienes una boca preciosa y unos labios muy bonitos...
Cuando lo decía se acercaba lentamente hacia mí, mirando mi boca, comiéndome con una mirada felina, sus ojos negros oscuros como la noche, emitiendo un brillo depredador, me sentía su presa y sentía que él era mi dueño.

- Tienes una boca que podría respirar en ella, voy a unir mi boca a la tuya y perderme en ella, para no salir jamás, para siempre estar, para probar tu sabor, abrirla y cerrarla como si fuera el ala de una paloma...

Cuando dijo eso se abalanzó sobre mí -literalmente- me abrazó fuerte, como si no quisiera que salga volando, pegándome a su cuerpo, podía sentir su intensidad, su fuerza, su idoneidad.  Y cuando asaltó mi boca, dejé de pensar, dejé de respirar, sentía su boca arrasando la mía, con besos suaves, lentos, probándome, sintiéndome para luego continuar voraces, nuestros labios fundiéndose, nuestras lenguas siendo una, nuestras respiraciones acompasadas a punto de alcanzar la volatidad.

E hizo lo que dijo que iba a hacer, cuando me besaba sentía que respiraba de mi boca, que mi boca le llenaba de vida, sentía que no quería irse, me saboreaba, se deleitaba conmigo, tocándome, sucumbiendo al placer que le daba mis besos, rindiéndome pleitesía por fundirse conmigo y no separarse jamás.

Pero tenía que marchar y me dolió en el alma, porque me había dejado su marca, aún tenía las huellas de sus labios sabrosos y tiernos, no sabía si algún día volvería a probarlos, cuando dejó de besarme dejé de respirar de él y me sentí vacía...

Al cabo del tiempo, dormía en mi habitación y estaba soñando con él, con sus besos, con sus caricias en mi pelo, con sus abrazos dominantes, cuando me di cuenta que cuando me besaba estaba respirando de mí, nuestras bocas se unían y se abrían como cuando se cierra y abre el ala de una paloma... en ese momento descubrí que me estaba besando de verdad.. había vuelto a mí... 

Con un respiro de mi boca..."